
Corrige al sabio… y crecerá. Corrige al necio… y te odiará.
Seguro te ha pasado: ves que alguien que quieres está cometiendo un error, te nace aconsejarle con cariño… y ¡zas!, se enoja contigo como si le hubieras insultado. A mí me pasó más veces de las que quisiera admitir. Esta frase —que se le atribuye a un proverbio bíblico y también a varios pens…